Retiran licencia dejó decenas de cadáveres en camiones que no tenían refrigerantes

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Las autoridades de Nueva York retiraron la licencia a la funeraria de Brooklyn en la que se encontraron el pasado miércoles decenas de cadáveres amontonados en camiones que no contaban con sistema de refrigeración, informaron este viernes (01.05.2020) las autoridades de la región.  dw.com

Policías de Nueva York esperan en la funeraria Andrew T. Cleckley en Brooklyn

«Después de una investigación del Departamento de Estado de Salud, emití una orden de suspensión inmediata a la Casa de Funerales Andrew T. Cleckley en Brooklyn, cuyas acciones fueron espantosas, irrespetuosas a las familias de los fallecidos, y completamente inaceptables», dijo en un comunicado el comisario de Salud de Nueva York, Howard Zucker.  

«Una crisis no es una excusa para el tipo de comportamiento del que hemos sido testigos en la Casa de Funerales Andrew T. Cleckley», agregó.

Decenas de cuerpos almacenados en camiones  

La retirada de la licencia se produce dos días después de que la Policía de Nueva York recibiera llamadas de vecinos de Brooklyn quejándose por el mal olor que presuntamente provenía de decenas de cuerpos almacenados, frente a una funeraria, en camiones de la cadena U-Haul, normalmente alquilados por horas para mudanzas.  

Una llamada aseguró incluso que «salía sangre de uno de los camiones», tras lo cual agentes fueron enviados a la funeraria donde el personal sacaba cuerpos de estos camiones de mudanza para luego tratar de ubicarlos en un camión refrigerador o morgue móvil, indica el periódico digital amNY. 

Una fuente policial concretó posteriormente a ABC News que dos remolques sin refrigerar en el exterior de la funeraria Andrew T. Cleckley contenían 50 cuerpos cada uno. 

Según la Policía, los cadáveres estuvieron en los camiones de alquiler durante más de una semana, en estado de descomposición en algunos casos, que fue lo que causó el mal olor.

Nueva York es el estado más afectado por la pandemia en Estados Unidos, país que se ha convertido en el epicentro mundial del coronavirus, al reportar hasta este viernes más de 1.070.000 casos y unos 64.000 muertos.