Todos estaban pero quién llevó al Peregrino, ¿sería el pueblo de Puerto Plata?

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La multitud se expuso a contraer el virus

Margarita Brito

El peregrino

Tras el escándalo provocado en Puerto Plata por una multitud que violó el distanciamiento social en plena cuarentena por la pandemia de #coronavirus (covid-19), para acompañar al peregrino Mildomio Adames, quien con una cruz de madera entró en las aguas del mar para supuestamente alejar el virus, todas las autoridades rechazan haberle invitado.

Parodiando la obra «Fuenteovejuna», guardando la distancia, habría que preguntarse, quién invitó o quién llevó al peregrino?

El escritor y dramaturgo español Lope de Vega, uno de los autores destacados de la Literatura Universal, publicó en 1619 «Fuenteovejuna», una obra en tres actos, basada en el honor, el poder colectivo y el abuso de poder, ambientada en 1476, en un pueblo de España llamado Fuente Ovejuna.

El argumento trata del pueblo que no soporta los abusos del señor feudal, se rebela y le matan, pero el investigador no puede hallar al culpable porque la única respuesta es que «Fuente Ovejuna lo hizo».

Y tal parece que fue el pueblo de Puerto Plata quien llevó al peregrino Mildomio Adames, quien sin embargo, duró varios días para llegar a Puerto Plata, viaje que destacaron los medios de comunicación. Su obejtivo era llevar el mensaje de que la población debe volverse a Dios .

Salieron en caravana  pero nadie sabe quien autorizó

En medio de la pandemia que afecta al país y pese a la prohibición de aglomeraciones, en Puerto Plata salieron en caravana acompañando al peregrino que supuestamente alejaría el coronavirus, al sumergir en el mar la cruz, pero a casi una semana del caso nadie sabe quien autorizó el acto.

Mientras, la Policía Nacional dispuso la suspensión del comandante de la dotación policial de Puerto Plata, Bell Fernández, y ordeno una “exhaustiva investigación” en torno la manifestación, la diócesis de la Iglesia Católica en Puerto Plata condenó que la población se expusiera al contagio del virus, dejándose llevar de un falso profeta.

También, el alcalde de Puerto Plata, Roquelito García, se desligó de ser organizador y responsable y aseguró que no permitió ni patrocinó dicha actividad, señalando que se trata de una campaña difamatoria a los adversarios políticos que aún no asimilan el rechazo de la población expresada en las pasadas elecciones.

Dijo que el equipo de sonido que iba en una camioneta del cabildo, se trató de una solicitud hecha por grupos de la comunidad, para la difusión de música religiosa para acompañar al Peregrino.

José Ramón Fadul (Monchy)

Dicen no tenían permiso

En tanto, el Ministerio de Interior y Policía desmintió haber otorgado permiso para la marcha que recibió al peregrino en Puerto Plata, como sugirieran algunos medios de comunicación digital.

El ministro José Ramón Fadul, calificó como un acto preocupante la concentración y como un irrespeto a la población dominicana por parte de quienes organizaron la misma.

Fadul resaltó que Interior y Policía es una institución respetuosa de la ciudadanía, yde las instrucciones recibidas por el “Comité de Emergencia y Gestión de COVID-19”, del Gobierno Central y del Presidente Danilo Medina, por lo que resulta inadmisible el señalamiento que se ha hecho en ese sentido.

Gobernador civil

El Gobernador civil de Puerto Plata, Iván Rivera Bastardo, alegó que desconocía que el peregrino Mildomio Adames se dirigía hacia esta ciudad a concluir su travesía ante una gran multitud de personas, violentando la disposición de las autoridades sobre el aislamiento social por el coronavirus.

Sostuvo dijo que la gran acumulación de personas quedesobedecieron el distanciamiento ciudadano, fue respaldada por vehículos y personal del Ayuntamiento local.

Peregrino dice fueron señales de Jesucristo

De su lado , el peregrino asegura no recibió dinero ni salió beneficiado de la peregrinación, indicando que el alimento y el agua que consumió fue comprado con su dinero. Explicó que su recorrido, “fueron señales del señor Jesucristo”.

No cabe dudas, como en Fuente Ovejuna, el pueblo de Puerto Plata al parecer es el culpable de invitar al peregrino.