Despacho Primera Dama celebra 19 aniversario

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Santo Domingo.- El Despacho de la Primera Dama celebró este miércoles una misa de acción de gracias en ocasión deldécimo noveno aniversario de su creación, siete de ellos dirigidos por Cándida Montilla de Medina.

El acto religioso estuvo encabezado por la primera dama Montilla de Medina, quien destacó que durante siete años la institución que preside ha puesto las mejores energías en tejer un gran sueño.

“Es así como hemos invertido esfuerzos, capacidades y recursos a favor de la niñez, las mujeres, la juventud, la familia y la discapacidad, contribuyendo de manera notable con el importante catálogo de prestaciones sociales del gobierno del presidente Danilo Medina”, expresó Montilla de Medina.

La misa se llevó a cabo en la parroquia San Antonio de Padua, del sector Gazcue y fue oficiada por el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Santo Domingo, monseñor Ramón Benito Ángeles y concelebrada por el párroco  Kennedy Rodríguez Montes de Oca, y los sacerdotes Wilfredo Montaño, José Arismendy De León, Nazario Hernandez y Juan Amadis.

La primera dama manifestó que próximos ya a cumplir el 10 de este mes los diecinueve años de la fundación de la institución, lo celebran agradeciendo a Dios la oportunidad brindada de servir con espíritu solidario a los más necesitados de apoyo.

“Realmente ha sido una gran oportunidad que me ha dado la vida, que me ha dado Dios. Lo he realizado con mucha tenacidad, entrega, amor, pero sobretodo, he trabajado con mucha consciencia y servicio social para los dominicanos y dominicanas”, Cándida Montilla.

Destacó que prometió y no ha dejado de cumplir porque el motor de su acción es el compromiso con el país y, entre los que habitan esta casa de todos, los más vulnerables, pero no por ello menos dignos.

“Crear nuevas posibilidades es fascinante y, a la vez, desafiante. La conciencia de misión nos impulsa a la constante búsqueda de alternativas a los problemas”, señaló.

«Todos los logros obtenidos durante esta gestión, tan de ustedes como míos, son ya parte del patrimonio social del Despacho de la Primera Dama y gozan de la alta valoración no solo de sus beneficiarios directos e indirectos, sino de todos los dominicanos y dominicanas en cuyas almas bulle la empatía con el semejante y el amor por la justicia y la equidad”, explicó.

Durante la homilía, el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Santo Domingo, expresó que poniendo la mirada en el Despacho de la Primera Dama, comparte una meditación que ofrezca una creciente solidez en los principios y valores en los que la institución se ha querido sustentar, fundamental y también iluminar.

“Nosotros los cristianos tenemos en  esta vida de servicio en cualquiera de los espacios que nos toca nunca jamás ser ni exclusivos ni excluyentes, sino siempre ser inclusivos e incluyentes”

Acompañaron a la primera dama durante la eucaristía, el ministro de Salud Pública Rafael Sánchez Cárdenas, el superintendente de Bancos, Luis Armando Asunción Álvarez y su esposa Rosanna Montilla; Altagracia Espinal, madre de la primera dama y la presidenta ejecutiva de la Fundación Reservas del País, Rosa Rita Álvarez, entre otros.

El Despacho de la Primera Dama de la República Dominicana es una instancia técnico administrativa de la Presidencia de la República, de acuerdo al decreto 741-00 de fecha 10 de septiembre de 2000, creado con el objetivo de apoyar los planes, políticas públicas, proyectos e iniciativas que desarrolla el superior Gobierno.

La primera responsable del DPD fue doña Rosa Gómez de Mejia, esposa del presidente Hipólito Mejia, en el periodo 2000-2004. Luego, continuó la doctora Margarita Cedeño, esposa del presidente Leonel Fernandez (2004-2012).

Esta instancia ha sido concebida como agente catalizador y promotor de programas y proyectos que den respuesta a las necesidades apremiantes del sector educación, mujer, familia y desarrollo sostenible.

En su gestión, Montilla de Medina ha establecido como prioridad el desarrollo de programas destinados a promover y proteger el bienestar de todos los miembros de las familias, principalmente niños, niñas,  adolescentes y  mujeres, en condiciones de riesgo, vulnerabilidad y desamparo.