Chef peruano, el quinto entre los 50 más famosos del mundo, resalta cocina andina

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El renombrado chef peruano Virgilio Martínez destacó la cocina de Los andres con productos que no son conocidos o se les conoce con otros nombres, durante un entrevista en el hotel JW Marriott de Blue Mall, donde durante tres días participó en el evento Gastronomic, deleitando con sus platos especiales y conoció ingredientes propios de República Dominicana.

Martínez habló de sus viajes por el mundo, que le encantaron al igual que aprender en escuelas en Inglaterra y Canada, lo más importante fue regresar a casa y darse cuenta de que lo que tenía en su país y lo que le mostraba su abuela era tan o más tan interesante que lo que había visto fuera.

Virgilio Martínez

Martínez, quien vino al país para participar en el primer Special Dinner de este año, organizado por Gastronomic y La Bodega de Manuel González Cuesta en el hotel JW Marriott, destaca en sus platos productos ancestrales de la naturaleza peruana.

Resaltó la experiencia trabajando en restaurantes de diferentes países, indicando que «es muy valioso estar fuera, porque sales un poco de tu zona de confort, eso te reta a hacer cosas nuevas».

El ícono de la alta cocina mundial, chef del restaurante Central, de Lima, Perú, considerado el número #6 del mundo, según la lista The World’s 50 Best Restaurants, sostuvo que trascender el mundo de la cocina requiere de mucha disciplina y trabajo, además de la creación de buenos equipos.

Sostuvo que durante su trayectoria hasta llegar a lo que es hoy, han habido momentos complejos y de confusión, de preguntarse si realmente lo que hacía era importante, para puede afirmar que sí es importante «porque mueve gente».

Un hobby que se convirtió en modo de vida

Contento con sus dos proyectos de restaurantes: Central y Mil, en un lejano y alto lugar en la Cordillera de Los Andes, destaca que la cocina siempre fue su hobby, » siempre estaba cocinando aunque quería ser abogado o arquitecto, ahora lo puedo hacer, cocinar, viajar, cosas lindas».

Es la razón por la que afirma que si pudiera comenzar de nuevo sería cocinero, ya que en el mundo de la cocina conoció a su esposa, quien también es chef y asegura que encontrar a su esposa en la cocina es algo que le enorgullece.

No obstante fue la curiosidad lo que le motivo a aprender cocina, que le ha permitido aprender mucho y le ha dado miles de oportunidades, por eso valora su participación en la tercera temporada de la serie «Chef´s table» de Netflix.

«Fue interesante, una manera de llegar al corazón, al mundo o a la casa de la gente. No soy un chef de televisión, pero hacer un documental no cae mal», señala.

En el año 2017 el restaurante “Central” de Virgilio Martínez se ubicó en el número 2 de la lista de los “50 Mejores restaurantes Latinoamérica” y fue reconocido con el premio Chefs’ Choice, un galardón que otorgan los cocineros de todo el mundo.

Sin embargo Martínez dice que le falta «muchísimo», ya que no se para a pensar que ya llegó, porque considera que le faltan muchos objetivos por cumplir.

«La fama trae cosas muy bonitas, pero también cosas no tan bonitas. La verdad no me paro a pensar en fama, lo tomo como parte del proceso de ser cocinero de un restaurante que tiene mucha visibilidad y seguro que los reconocimientos generan que la gente te reconozca», sostiene.

Recomienda a los jóvenes que se inician en el mundo de la cocina a tomar las cosas con calma y a enfocarse, ya que el mundo vive momentos de mucha información y hay que ser selectivo de con quien se anda y que ver.

Destaca que la cocina trae muchas satisfacciones, muchas cosas positivas, pero hay que ganárselas con trabajo, disciplina y exige mucha responsabilidad.

«Mil» un proyecto que le acercó al mundo andino

El Chef Virgilio Martínez afirma que la apertura de su restaurante Mil,
 a 3.500 metros sobre el nivel del mar, en el Cuzco, Perú, le ha acercado al mundo andino a la cordillera de los Andes.

Señala que le motivó la naturaleza de Perú, la gran variedad de frutos que hay, que pensó debían ser trabajados como un aporte interesante, ya que trabajan productos que no se han visto o que tal vez se conocen con otros nombres.

Es la razón por la que trabaja junto al antropólogo Francesco D’Angelo que vive y trabaja con las comunidades de Kacllaraccay y Mullaka’s-Misminay, para usar productos de la selva amazónica, tales como tomate de árbol, masha un tubérculo, arcilla comestible, hoyucos parecido a la papa pero con colores amarillo y rojo, quiriches o pseudos cereales, macambo y una diversidad de maiz.

Para esta experiencia gastrónomica se ha auxiliado de su hermana Malena, del antropólogo Francesco D’Angelo que vive y trabaja con las comunidades de Kacllaraccay y Mullaka’s-Misminay y de residentes en las comunidades aledaña.

Aunque busca sus raíces Martínez afirma que se puede destacar en el mundo de la cocina en muchos ámbitos, como investigador, en la televisión y otros.